Por su rentabilidad, por su coste, por su sencillez… los fondos indexados suponen una muy buena opción para invertir. En este post te explicamos en profundidad este instrumento y entenderás por qué se están poniendo tan de moda.

¿Qué es un fondo indexado?

Un fondo indexado, también conocido como fondo índice, es un fondo de inversión cuyo objetivo pasa por replicar exactamente el comportamiento de un índice bursátil concreto (S&P 500, MSCI World, Euro Stoxx 50, etc).

 

En este sentido, cuando hablamos de fondos indexados, hablamos también de lo que comúnmente se conoce como gestión pasiva, es decir, aquella que requiere una menor actividad del equipo gestor al tratarse de una gestión más simple.

 

En contraposición, la gestión activa busca obtener una rentabilidad superior al mercado en el que opera; trata de batir a su índice de referencia y, por ende, requiere de una mayor actividad.

 

Por otro lado, no debemos confundir nunca los fondos indexados con los ETFs (Exchange-traded funds) puesto que estos últimos sí se negocian en el mercado: pueden comprarse y venderse en cualquier momento de la sesión al precio que marque el mercado, tal y como ocurre con las acciones.

 

 

¿Cómo se replica un índice?

Son dos las formas que existen de replicar un índice, si bien, debemos tener presente que, aunque el fondo intente replicar al índice, nunca llegará a obtener la misma rentabilidad, ya que por el camino, las comisiones y los gastos de gestión (que en el caso de los fondos indexados son más bajos) harán que la rentabilidad de nuestro fondo indexado sea ligeramente menor.

Réplica física

Se trata de la forma más común y empleada de replicar un índice. Esta consiste en comprar cada valor que compone el índice en la misma proporción.

 

Por ejemplo, si un inversor comprara un mismo porcentaje de cada una de las empresas que conforman un índice, manteniendo proporcionalmente en su cartera los pesos que esos valores tienen en dicho índice, estaría creando una cartera de inversión indexada o lo que es lo mismo, estaría comprando una versión en miniatura del índice.

 

Esto es precisamente lo que ofrece un fondo indexado, un producto que, como hemos comentado ya, trata de replicar la rentabilidad de un índice determinado. De esta manera, sabemos que la rentabilidad futura no depende directamente de la decisión de un equipo gestor, sino del comportamiento del mercado.

 

Réplica sintética

Consiste en adquirir un activo que simule el comportamiento del índice. Siguiendo con el ejemplo anterior, en lugar de comprar cada uno de los valores del índice, podríamos comprar un futuro sobre ese índice. La réplica sintética trabaja con derivados financieros y especialmente con contratos swaps.

 

 

Tipos de índices

Los fondos indexados que replican un índice bursátil son los más conocidos, pero existen otros tipos de índices que son también replicados:

Índices de renta variable

Como hemos dicho, son los más comunes y los que hasta ahora habíamos visto. Estos tipos de índices son definidos por regiones: global (MSCI World), Europa (Euro Stoxx 50), Estados Unidos (S&P 500), países emergentes (MSCI Emerging Markets), etcétera.

Índices de renta fija

Son índices de bonos de empresas o gobiernos que tienen una menor volatilidad que los de renta variable y, por ende, menor rentabilidad. Es por ello que son usados para crear carteras de menor riesgo. Son definidos por regiones, calidad crediticia y según sean corporativos (Barclays Euro-Aggregate Corporate) o gubernamentales (Barclays Euro-Aggregate Bonds).

Índices de bienes inmuebles

Son índices de renta variable pero única y exclusivamente de empresas que se dedican al alquiler de inmuebles en propiedad. A este tipo de empresas en España se las conoce como Socimis (sociedades anónimas cotizadas cuya actividad principal es la adquisición, promoción y rehabilitación de activos inmobiliarios para su arrendamiento).

Índices de materias primas

El más famoso es el oro, aunque existen otros tipos como el petróleo o el grafeno entre otros. En el caso del oro, este suele usarse como amortiguador ante posibles bajadas de los mercados ya que en escenarios bajistas, los inversores tienden a comprar oro como activo refugio puesto que en teoría nunca se va a devaluar.

Otros índices

Existen muchos otros índices como por ejemplo aquellos de empresas tecnológicas, robóticas, energéticas, etcétera. Sin embargo, es preciso comentar que estos índices tienen una menor diversificación que los clásicos de renta variable pues dependen de un único sector.

 

 

¿Cómo elegir un buen fondo indexado?

En primer lugar, debemos tener siempre en cuenta el objetivo de nuestra inversión, así como las necesidades financieras y/o de liquidez que podamos tener en el futuro.

 

Por lo general, como veremos más adelante, los fondos indexados son adecuados para rentabilizar el patrimonio a largo plazo, por lo que si se busca disponer del dinero lo antes posible será recomendable utilizar otras fórmulas de inversión.

 

En segundo lugar, todo buen fondo indexado debe cumplir los siguientes requisitos:

Comisiones

Elegir un fondo indexado no implica anticipar cuál será el comportamiento de su índice de referencia. En muchas ocasiones, eventos inesperados como la reciente crisis del coronavirus pueden hacer que la evolución de los mercados sea diferente a la prevista. Sin embargo, lo que sí se puede saber al elegir un fondo indexado son sus costes que, como sabemos, lastrarán la rentabilidad del fondo.

 

Para ello, antes de elegir un fondo de gestión pasiva habrá que poner especial atención al TER (Total Expense Ratio), que recoge las comisiones totales del fondo (comisión de gestión, custodia, etcétera). En este sentido, cuanto menor sea el TER, mayor ahorro a largo plazo se podrá obtener. 

Liquidez

Otro de los aspectos importantes que los inversores deben tener en cuenta a la hora de contratar un fondo indexado es su liquidez, es decir, el volumen de activos que ese fondo tiene bajo gestión, ya que este factor no solo reflejará la buena acogida que tenga el producto entre los inversores, sino que también proporcionará confianza al inversor.

 

Por lo tanto, un fondo indexado tendrá mayor tamaño cuanta más liquidez tenga. Esto dotará al fondo de una mayor capacidad para satisfacer a sus inversores.

Tracking error

El tracking error es uno de los indicadores más importantes que pueden ayudar al inversor a elegir el mejor fondo indexado.

 

Este indicador mide la divergencia existente entre el comportamiento del fondo y su índice de referencia, es decir, si el fondo replica o no al índice y en qué porcentaje. Lo ideal en este tipo de fondos es que el tracking error sea 0, lo que indicaría que el fondo está replicando de manera fidedigna a su índice.

 

 

¿Cómo tributan los fondos indexados?

Los fondos indexados, como cualquier otro producto de inversión, deben tributar en la declaración de la renta. Para ello, hay que diferenciar en función del origen de los rendimientos percibidos:

Plusvalías por el reembolso de participaciones

Se consideran, a efectos del IRPF, ganancias/pérdidas patrimoniales. Estas tributan en la base imponible del ahorro al tipo impositivo del 19% para los primeros 6.000 €, del 21% para los rendimientos comprendidos entre 6.000,01 € y 50.000 €, del 23% para los rendimientos comprendidos entre 50.000,01 € y 200.000 €, y del 26% para los siguientes.

 

A las ganancias patrimoniales derivadas de fondos de inversión se les aplica una retención del 19%.

Dividendos

Se consideran, a efectos del IRPF, rendimiento del capital mobiliario. Por ello, tributan en la Base Imponible del Ahorro, al tipo impositivo del 19% para los primeros 6.000 €, del 21% para los rendimientos comprendidos entre 6.000,01 € y 50.000 €, del 23% para los rendimientos comprendidos entre 50.000,01 € y 200.000 €, y del 26% para los siguientes. Asimismo, se les aplicará también una retención del 19%.

 

Sin perjuicio de lo expuesto, cabe destacar que los fondos indexados cuentan con la ventaja del diferimiento fiscal: no se considera que existe reembolso en caso de traspaso entre fondos (venta de participaciones de un fondo cuyo importe se destina íntegramente a adquirir participaciones de un fondo distinto), por lo que en tales supuestos no existe obligación de tributar.

 

 

¿Qué ventajas tienen los fondos indexados?

Invertir en fondos indexados trae consigo numerosas ventajas para los inversores:

Son más baratos

El principal punto a favor de los fondos indexados es el ahorro en comisiones y gastos respecto a los fondos de gestión activa o tradicionales, ya que, al requerir de una actividad menor por parte del equipo gestor, los costes se reducen considerablemente.

Diversificación

La contratación de un fondo indexado permite diversificar la inversión tanto como lo esté el índice que se pretende replicar.

 

Cuando inviertes en un fondo indexado ya estás diversificando porque estás invirtiendo en todas las empresas y sectores que forman parte del índice al cual replica el fondo. Pero además, como existen fondos que replican a todo tipo de índices, es muy fácil crear una cartera con varios fondos que incluyan empresas de todos los tamaños, sectores y países.

Mejores rentabilidades

A pesar de contar con un comportamiento que busca replicar un índice, la estrategia de los fondos indexados no es, sin duda, peor que la de los fondos tradicionales de gestión activa.

 

Está demostrado que a largo plazo suelen generar una mayor rentabilidad que el resto de fondos debido a la incapacidad de muchos gestores de gestión activa de batir al índice de referencia. Es por ello que son instrumentos de inversión a largo plazo y, con lo cual, no debemos esperar resultados inmediatos (son ideales para un inversor con perfil largoplacista).

 

Como ya sabemos, uno de los principales motivos por los que los fondos indexados han obtenido un mejor rendimiento que los fondos tradicionales de gestión activa es por sus bajas comisiones ya que estas impactan directamente en la rentabilidad de la inversión:

Menos comisiones = Mayor rentabilidad

Ventajas fiscales

Como hemos visto, al igual que ocurre con los fondos de gestión activa, los fondos indexados también se benefician del famoso diferimiento fiscal: es posible traspasar fondos indexados sin tener que tributar por las plusvalías.

Fáciles de comprender

El inversor no necesita grandes conocimientos sobre inversión para invertir en ellos, aunque sí debe ser consciente y asegurarse de que conoce el producto en el que está invirtiendo. Estos fondos no admiten sorpresas más allá de las que depare el propio mercado.

Seguimiento sencillo

Para el inversor en fondos indexados, conocer el devenir de su inversión es muy fácil, sólo debe revisar el comportamiento general del índice al que el fondo intenta replicar.

 

 

¿Qué inconvenientes tienen los fondos indexados?

No todo son ventajas en los fondos indexados ya que su propia naturaleza los lleva a tener los siguientes inconvenientes:

No se podrán evitar las tendencias bajistas

Tanto la economía como la bolsa funcionan de forma cíclica y por cómo se comporta un fondo indexado, sabemos que si el índice al que replica sube, el fondo subirá prácticamente en la misma medida. Sin embargo, si el índice cae, el fondo sufrirá la caída de igual manera.

Riesgo geográfico

Aunque invertir en este tipo de fondos de inversión pasiva permite al inversor estar expuesto a un mercado completo, puede que algunos inversores consideren que determinadas inversiones no estén adecuadamente diversificadas. Ello se debe a la exposición a un mismo mercado que, como hemos mencionado antes, si ese mercado cae, el fondo caerá con él.

 

Esto hace necesario contar con una cartera de diferentes fondos indexados para poder mantener una verdadera diversificación, es decir, una cartera donde las caídas de un fondo se vean compensadas con las subidas de otro.

Poca oferta

Por último, otro inconveniente de los fondos indexados es la menor oferta en comparación con los fondos de inversión tradicionales, si bien, progresivamente han ido irrumpiendo con fuerza y cada vez existe una mayor oferta.

 

 

¿Cómo invertir en fondos indexados en España?

¿Cómo invertir en fondos indexados paso a paso? En España actualmente existen dos únicas formas de hacerlo:

De forma autónoma

De forma resumida, tendrás que elegir tanto el banco o bróker con el que invertir como los fondos indexados que conformarán tu cartera. A partir de ahí deberás invertir el dinero y mantener el nivel de riesgo adoptado en la cartera haciendo rebalanceos periódicos.

A través de un robo advisor

Un robo advisor es una plataforma con la que podrás invertir de forma automatizada sin esfuerzo. Tan sólo tendrás que hacer un sencillo test para que te proponga una cartera personalizada y ajustada a tu perfil inversor.

 

Como ves, la forma más sencilla de invertir en fondos indexados es a través de un robo advisor como lo es Finsei ya que hacerlo de forma autónoma requiere de un gran esfuerzo, tiempo y conocimiento financiero. Ahora bien, elijas el método que elijas debes tener siempre presente que no se trata de una inversión garantizada, sino que tiene riesgo y, además, debes saber también que las rentabilidades pasadas no garantizan ni muchos menos resultados futuros.

 

 

 

Invierte con un robo advisor, invierte con Finsei

En Finsei pensamos que el mejor asesoramiento financiero es aquel que se centra en la consecución de tus objetivos y, tanto es así que, en función de tus metas y horizonte temporal, te ofreceremos un plan totalmente diseñado por y para ti. Para que puedas alcanzar tus objetivos sin preocupaciones, al menor riesgo posible y ahorrando lo menos posible.

 

Así que, ahora que conoces los fondos indexados, benefíciate de ellos con nosotros. Queremos verte cumplir tus metas.

LO MÁS LEIDO