Puede que ya sepas qué es y cómo funciona un fondo indexado y, por tanto, tienes claro que quieres invertir en ellos, pero no sabes cómo. En este post te explicamos de forma fácil y sencilla cómo hacerlo paso a paso.

¿Qué es un fondo indexado?

Recordemos que, un fondo indexado, también conocido como fondo índice, es un fondo de inversión cuyo objetivo pasa por replicar exactamente el comportamiento de un índice bursátil concreto (S&P 500, MSCI World, Euro Stoxx 50, etc). Para ello, compra cada valor que compone el índice en la misma proporción.

Se trata así de un instrumento de gestión pasiva que tan solo pretende obtener la misma rentabilidad que su índice de referencia y no batirlo, si bien, nunca llegará a obtener la misma rentabilidad, ya que por el camino, las comisiones y los gastos de gestión (que en el caso de los fondos indexados son más bajos) harán que la rentabilidad de nuestro fondo indexado sea ligeramente menor. De este modo, la rentabilidad futura no depende directamente de la decisión de un equipo gestor, sino del comportamiento del mercado.

Ahora bien, antes de entrar a explicar cómo invertir en fondos indexados en España debemos hacernos las siguientes dos preguntas para conocer nuestro perfil inversor:

 

¿Son para mí los fondos indexados?

Los fondos indexados son una buena alternativa para aquellos inversores que buscan obtener rentabilidad a medio y largo plazo. Además, como replican a un índice, el inversor no necesita grandes conocimientos financieros, aunque sí debe ser consciente y asegurarse de que conoce el producto en el que está invirtiendo.

 

¿Estoy dispuesto a asumir el riesgo que conlleva este tipo de productos?

El principal riesgo al invertir en fondos indexados es que el índice que estos replican tenga un comportamiento negativo durante un período determinado de tiempo. No obstante, resulta poco probable perder la totalidad del dinero invertido si previamente hemos diversificado correctamente nuestra cartera.

 

¿Cómo invertir en fondos indexados?

Una vez realizado este importantísimo examen de conciencia, vayamos al quid de la cuestión. Son dos las formas o métodos que existen actualmente para invertir en fondos indexados en España y, en base a tus conocimientos de inversión y al tiempo que quieras dedicar a diseñar y mantener tu cartera, podrás elegir entre uno u otro.

Invertir con robo advisors o gestores automatizados

Esta es la forma más fácil y sencilla. Este tipo de plataformas de inversión, además de ofrecerte una cartera de inversión personalizada y basada en tu perfil de inversor, son cada vez más populares por su sencillez, bajo coste y alta diversificación. El funcionamiento de los robo advisors es muy simple:

A partir de un sencillo test, sus algoritmos determinarán tu perfil inversor y te propondrán una cartera adaptada totalmente a ti que suele estar conformada por varios fondos indexados y diversificados de todo el mundo.

 

Pasos para invertir con un robo advisor

Normalmente, los pasos para invertir con un robo advisor son los siguientes:

1. Elegir el robo advisor con el que quieres invertir.

2. Hacer el test de idoneidad, para determinar tu perfil de riesgo.

3. Elegir tu cartera de inversión. Según tu perfil de riesgo, te recomendarán una cartera modelo, con un riesgo equivalente. No obstante, siempre podrás elegir una cartera con un perfil de riesgo inferior al tuyo.

4. Ingresar el capital a invertir. La cantidad mínima suele rondar los 3000 €.   5. No hacer nada más. Tu robo advisor se encargará de todo y tú empezarás a invertir de forma indexada.

 

Invertir por tu cuenta

Esta es la segunda alternativa disponible hoy en día si queremos invertir en fondos indexados. Para ello, necesitarás elegir un bróker, elegir el nivel de riesgo que quieres asumir en tu cartera, elegir los fondos indexados y decidir cuándo hacer los rebalanceos. En resumen, una tarea bastante complicada si no sabes moverte muy bien en este mundillo de las finanzas y las inversiones. Aun así, te detallo a continuación todos los pasos:

 

Pasos para invertir de forma autónoma

1. Elegir el bróker. En España se puede invertir en fondos indexados a través de algunos bancos o brókers. No obstante, hay que tener muy en cuenta que sus comisiones son muy distintas, con lo cual, no todos son recomendables por dos razones: o bien porque ofrecen fondos indexados con altas comisiones o bien porque tendrás que pagar comisiones de custodia por tener una cuenta abierta con ellos.

 

2. Elegir el riesgo de la cartera. Una vez hayas escogido el bróker que vas a utilizar para tus inversiones, necesitarás determinar el riesgo de tu cartera indexada. Esto se traduce en decidir qué porcentaje de tu cartera estará invertida en renta variable y en renta fija (Asset Allocation). Es  importante que sepas que esta parte determinará en gran medida los resultados que vayas a obtener, por lo que no es baladí.

Por otro lado, también debes conocer el binomio riesgo-rentabilidad: cuanta más renta variable, mayor riesgo y rentabilidad, y viceversa. En este sentido, para determinar el nivel de riesgo tendrás que tener en cuenta los siguientes factores:

    • Edad. Cuanto más joven seas más riesgo podrás asumir.
    • Aversión al riesgo. Cuanto más tolerante seas más riesgo podrás asumir.
    •  Horizonte temporal. Cuanto más dure la inversión, más riesgo podrás asumir.
    • Estabilidad de los ingresos. Cuanto  más estables sean tus ingresos más riesgo podrás asumir.

Ahora bien, tener en cuenta todos estos factores sin los algoritmos que usan los robo advisors es una tarea muy compleja aunque no imposible. Para ello, puedes aprovecharte de utilizar sus test o usar su regla más sencilla: restar a tu edad el número 110 para determinar el porcentaje de renta variable que tendrás en cartera.

Por ejemplo, si tienes 40 años sería: |40 – 110| = 70, es decir, tu cartera debería ser un 70% renta variable y un 30% renta fija.

Esto es así porque como hemos dicho, cuanto mayor seas, menos riesgo deberías asumir al tener un horizonte temporal más bajo. No obstante, esta regla puede no ser la más adecuada para todo el mundo por lo que deberás pensar bien si ese nivel de renta variable es adecuado para ti en función de tus características personales y situación económica (por ejemplo, si eres poco tolerante al riesgo, podrías elegir una cartera con menos renta variable).

 

3. Elegir los fondos que compondrán tu cartera. Después de decidir el nivel de riesgo, toca determinar qué fondos conformarán tu cartera. Ten en cuenta los mínimos de inversión para cada bróker ya que esto puede limitar el número de fondos que podrás elegir y la periodicidad de las inversiones. Asimismo, elijas los fondos que elijas, ten siempre en cuenta las tres características principales de los fondos indexados (comisiones, liquidez y tracking error), así como la diversificación. De igual forma, tu cartera será más o menos compleja en base al número de fondos que la compongan y sus características.

    • Comisiones. Antes de elegir un fondo de gestión pasiva debes poner especial atención al TER (Total Expense Ratio). Este recoge las comisiones totales del fondo (comisión de gestión, custodia, etcétera) por lo que cuanto menor sea el TER, mayor ahorro a largo plazo podrás obtener.
    • Liquidez. Este factor no solo reflejará la buena acogida que tenga el producto entre los inversores, sino que también proporcionará confianza al inversor. Por lo tanto, un fondo indexado será mejor cuanta más liquidez tenga. Esto dotará al fondo de una mayor capacidad para satisfacer a sus inversores.
    • Tracking error. Se trata del indicador más importante. Mide la divergencia existente entre el comportamiento del fondo y su índice de referencia, es decir, si el fondo replica o no al índice y en qué porcentaje. Lo ideal en este tipo de fondos es que el tracking error sea 0, lo que indicaría que el fondo está replicando de manera fidedigna a su índice.

4. Invertir y realizar manualmente los rebalanceos periódicos. Finalmente, ya solo quedará invertir el dinero y determinar cuándo rebalancear tu cartera de gestión pasiva, es decir, reajustarla.

Como cada fondo va a tener una rentabilidad distinta, al cabo de un tiempo el porcentaje que habías definido de renta fija y renta variable variará y deberás rebalancear tu cartera para mantener tu nivel de riesgo inicial. Esto no es nada más que mover el capital de un fondo a otro para que vuelva a su configuración de riesgo inicial. No te supondrá mucho tiempo, pero es necesario que lo hagas periódicamente. Y recuerda, la idea no es intentar obtener una rentabilidad extra, sino mantener tu cartera en el nivel de riesgo inicial.

 

¿Invierto con un robo advisor o por mi cuenta?

Ahora que ya conoces en profundidad las dos formas que tienes para invertir en fondos indexados, te habrás dado cuenta que la forma más sencilla de invertir es a través de un robo advisor como lo es Finsei ya que hacerlo de forma autónoma requiere de un gran esfuerzo, tiempo, dedicación y conocimiento financiero.

Aún así, la respuesta a la pregunta es: depende. Depende de nuestras circunstancias, de nuestros conocimientos y de nuestras ganas de gestionar activamente nuestras inversiones. Eso sí, elijas el método que elijas debes tener siempre presente que no se trata de una inversión garantizada, sino que tiene riesgo. Además, debes saber también que las rentabilidades pasadas no garantizan resultados futuros.

 

Invierte con Finsei

En Finsei pensamos que el mejor asesoramiento financiero es aquel que se centra en la consecución de tus objetivos y, tanto es así que, en función de tus metas y horizonte temporal, te ofreceremos un plan totalmente diseñado por y para ti. Para que puedas alcanzar tus objetivos sin preocupaciones, al menor riesgo posible y ahorrando lo menos posible.

Ahora que ya conoces cómo invertir en fondos indexados y las ventajas de hacerlo con un robo advisor, invierte con nosotros. Queremos verte cumplir tus objetivos.

¿Estás listo?