En este post te hablaremos sobre los cada vez más conocidos instrumentos gestión pasiva de los fondos de inversión: los fondos indexados y ETFs. En las siguientes líneas daremos respuesta a qué son, cuáles son los tipos de productos asociados a cada fondo y las ventajas que tienen para tí.

Qué es un fondo indexado

Un fondo indexado, o fondo índice, es un producto financiero de gestión pasiva, que intenta replicar un índice determinado (IBEX 35, S&P 500, Eurostoxx 50, etc.) en vez de batirlo. Lo que se busca con esta técnica es copiar la rentabilidad del Índice.

Tipos de fondos indexados

Existen diversas clasificaciones para estos fondos, pero la que responde mejor a las propias características de los mismos es la clasificación que toma como referencia el tipo de réplica:

  • Fondos de réplica física: consiste en la compra de cada valor que compone el índice en la misma proporción. Es decir, si el índice está compuesto de 100 valores, se comprará cada uno de esos 100 a la misma proporción.
  • Fondos de réplica sintética: Consiste en adquirir un activo que simule el comportamiento del índice. Para realizar esta réplica se usan derivados financieros, como por ejemplo los swaps. Se adquiere un activo que da una réplica del valor de índice.

    Cómo funciona un fondo indexado

Los fondos indexados, dado que funcionan replicando un índice, tienen una operativa sencilla y con reducidos costes de gestión dado que solo hay que tener en cuenta las variaciones que sufra el índice utilizado para así adaptar el fondo a los cambios que se produzcan.

El cliente compra o vende el fondo a través de su banco, haciéndolo por un valor de liquidación que es único cada día y se determina al cierre de la sesión.

En la actualidad, no son muchas las entidades que empiezan a ofrecer este tipo de producto. Entre las más conocidas destacan Vanguard, Amundi o Pictet.

 

Qué es un fondo ETF

Los fondos ETF (Exchange Traded Funds), también denominados fondos cotizados, son productos financieros caracterizados por replicar el comportamiento de los activos que conforman un índice bursátil, siendo indiferente que sea de renta fija o variable, de materias primas o divisas. Su principal característica es que se negocian en mercados secundarios de valores.

De primeras, puede parecer que son exactamente lo mismo que los fondos indexados, pero más adelante veremos qué los diferencia.

Tipos de fondos ETF

En el mercado existen una gran cantidad de fondos cotizados distintos. Los más representativos y recomendados de este tipo de productos son los siguientes:

  • Sobre índices de renta variable: toman acciones de alguna de las principales bolsas mundiales, tales como el IBEX 35 o el S&P 500.
  • Sobre índices de renta fija: La réplica se conforma de obligaciones o bonos tanto de ámbito público como privado.
  • ETFs monetarios: representan a activos de deuda estatal a corto plazo con máxima calificación crediticia, así como a activos monetarios negociados en el mercado interbancario.
  • ETFs sobre índices nacionales o globales: replican un índice nacional concreto, sean de renta fija o de renta variable, o toman índices mundiales de renta fija o variable que integran valores de los diferentes países (Ej.: MSCI World Index).
  • Sobre índices según capitalización: tienen la peculiaridad de que no representan a mercados bursátiles como tal sino a grupos de valores atendiendo a su capitalización (empresas de alta, mediana o baja capitalización).
  • ETFs inversos: su principal característica es que permiten generar beneficios cuando los mercados bajan, pero generan pérdidas cuando estos suben.

    Cómo funciona un fondo ETF

A pesar de que a simple vista los fondos indexados y los ETF parezcan idénticos, es en el modo de funcionamiento donde se diferencian. En contraposición a los fondos indexados, los fondos ETF cotizan como si fueran una acción y, por tanto, cambian de valor constantemente a lo largo de la sesión, adecuándose a las variaciones que sufra el índice de referencia.

Los fondos ETF están bastante asentados en España y la mayoría de brokers ofrecen este tipo de productos en sus carteras de activos. Algunos ejemplos son: Invesco, Charles Schwab o Lyxor.

Tabla comparativa fondos de gestión activa y pasiva

Diferencias y similitudes entre los fondos indexados y los fondos ETF

A la hora de decantarse por uno u otro tipo de producto, es imprescindible conocer las diferencias que existen entre ellos. Así, podrás saber qué ventajas e inconvenientes tienen y ayudar a tu asesor financiero a elaborar la estrategia de inversión más adecuada para tí.

Oferta y disponibilidad

En lo que respecta a la oferta de cada uno de los productos, existe mayor disponibilidad de ETFs que de fondos indexados. Esto se debe a que para conformar los fondos ETF se usan una gran cantidad de índices muy variados mientras que los fondos indexados suelen ir dirigidos a los índices principales como el DAX alemán.

Por otro lado, los fondos indexados y los ETF ofrecen una forma sencilla de diversificar tu cartera. Ambos tipos de fondos ofrecen exposición a cientos o incluso miles de valores, según el índice que emulan. Esto puede disminuir en gran medida la probabilidad de que la cartera se vea afectada negativamente por los grandes cambios del mercado. Por tanto, lo convierten en unos productos muy interesantes para las entidades financieras que los ofertan.

Operativa

En cuanto a operativa, los fondos ETF funcionan como acciones mientras que los fondos indexados no. En el caso de los fondos indexados, el inversor no puede comprar y vender en cualquier momento sino que solo se valoran a final de sesión, dando lugar a lo que se conoce como valor liquidativo.

Otra diferencia es la inversión mínima exigida. Mientras que los fondos indexados el mínimo a invertir depende de la clase escogida, es muy habitual que la cifra empiece a partir de los 10.000€ para las clases más bajas. Sin embargo, los ETFs tienen como montante mínimo a invertir una cantidad que normalmente está por debajo de los 100€. 

La cotización

La compra de ETF puede ser más simple para el inversor que la de los fondos indexados. En el caso de los primeros, dado que cotizan en bolsa, se necesitará de un intermediario financiero, como puede ser un bróker. Sin embargo, no es necesario acudir a sociedades gestoras de Instituciones de inversión colectiva (SGIIC) como sí ocurre en el caso de los fondos indexados.

Comisiones

En comparación, la gestión activa tiene comisiones más elevadas que la de productos con gestión pasiva. Sin embargo, también existen diferencias dentro de este grupo. En los fondos indexados no suele existir comisiones de suscripción y reembolso, pero sí de gestión. Por su parte, los fondos ETF presentan además de comisiones de gestión, comisiones de compraventa cada vez que se realiza una operación.

Fiscalidad

Atendiendo a la ley 35/2006 sobre el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), los fondos indexados tienen la ventaja que existe una exención en los traspasos por lo que no se cobrará ninguna cantidad por parte de Hacienda hasta que se vendan sin adquirir ningún otro fondo indexado. Sin embargo, en el caso de los ETF, estos tributan como una acción normal (ganancia patrimonial) con la única ventaja de que se permite la compensación de pérdidas de los cuatro años anteriores.

 

¿Qué tipo de fondo es más beneficioso para tí?

El debate entre fondos indexados y ETF no tiene por qué llevar a posiciones extremas. Una decisión inteligente puede ser tener en consideración ambos tipos.

Las tarifas y los gastos son “enemigos” del inversor indexado, por lo que la primera consideración al elegir entre los dos suele ser el índice de gastos. También puede haber algunos tipos de inversión en los que un fondo tiene una ventaja sobre otro: un inversor que quiera comprar un índice que refleje fielmente el movimiento del precio del oro probablemente logre mejor su objetivo utilizando ETFs.

Como se ha visto en el apartado anterior, cada uno tiene ventajas y desventajas frente al otro según qué casos (más o menos costes, situación fiscal favorable, etc.). Además, cada entidad puede ofrecer condiciones diferenciadas que deberán tenerse muy en cuenta para tomar la última decisión. 

Por tanto, para saber cúal elegir, lo mejor es conocer las características de ambos (explicadas anteriormente) y adaptar tu inversión al producto que mejor permita alcanzar tus objetivos. Dado que ninguno es mejor que el otro, la mejor decisión es poner el foco en el que te permita alcanzar tus metas con las mayores rentabilidades. 

Además, tus propias características (edad, aversión al riesgo, estabilidad laboral, etc.) marcarán en mejor medida qué productos conformarán tu fondo de inversión: uno de mayor riesgo basada en renta variable, o uno de menor formado por renta fija.

 

Aplicando lo aprendido

Como se ha podido observar a lo largo del post, son muchos, y variados, los elementos que configuran ambos tipos de fondo de inversión. En la siguiente tabla te resumimos las principales diferencias y similitudes que hemos comentado a lo largo de este artículo. Las grandes diferencias aparecen en los campos de oferta, operativa y fiscalidad, mientras que estos fondos son muy similares en la forma de gestión, las cotizaciones y las comisiones.

Tabla comparativa características fondos indexados y ETFs

En Inveert ponemos cada gestión “en su sitio”

Como se ha podido comprobar a lo largo del post, la gestión pasiva tiene importantes ventajas. Sin embargo, en Inveert pensamos que el mejor asesoramiento financiero es aquel que se centra en la consecución de tus objetivos. Por ello, en función de tus metas y el horizonte temporal que te pongas, utilizaremos la gestión de fondos de inversión más adecuada para tí.

Si para alcanzar tus metas lo mejor es la renta variable, te ofreceremos una gestión pasiva de los fondos de inversión, intercalando indexados o ETFs según el que presente mejores oportunidades. ¿Por qué? Es muy complicado “batir al mercado” y, por tanto, es preferible replicarlo y reducir costes de comisiones (estos con la gestión pasiva son menores que con la activa). Además, dan una ventaja añadida que es la transparencia. La razón de esta transparencia es que, dado que replican un índice concreto, es muy simple saber los resultados reales de nuestras inversiones.

Por su parte, si la renta fija es la más adecuada para llegar a tus objetivos en el horizonte temporal indicado, recomendaremos una gestión activa. La razón es que, por las propias características del mercado de renta fija, y su estructura más rígida, se pueden conseguir mejores resultados siempre que se tenga una estrategia transparente y comisiones no muy elevadas.

Así es como trabajamos, complementamos las dos estrategias para favorecerte. Lo esencial de tu inversión es alcanzar tu meta y, ¿qué mejor forma que hacerlo que con la seguridad de saber cómo se gestiona tu dinero?