El perfil de riesgo de un inversor es clave para conocer en qué y cómo debe invertir, teniendo en cuenta tu situación financiera y personalidad, concretamente tu aversión al riesgo. Sin embargo, para dar un asesoramiento completo no debe ser lo único que se tenga en cuenta. El horizonte temporal de la inversión es un elemento clave que ayuda a decantarnos por uno u otro tipo de producto.

Por ello, en el sector financiero surgió la necesidad de elaborar un método en el que se pudiera conocer mejor al inversor para poder ofrecer los productos y servicios que más se acerquen a lo que busca o necesita. Así es como nació lo que hoy denominamos perfil de riesgo del inversor.

¿Qué es el perfil de riesgo?

Según la CNMV, el perfil de riesgo de un inversor no es más que la relación que existe entre los riesgos que está dispuesto a asumir y los rendimientos que espera obtener. Es decir,  se analiza el conjunto de características personales y financieras que presenta un inversor y que definen la forma en la que una persona invierte su dinero

 

La volatilidad como concepto clave del perfil de riesgo.

El perfil de riesgo busca conocer la volatilidad que es capaz de soportar el futuro inversor para saber qué productos son los más adecuados para él. Pero ¿qué es la volatilidad financiera? Con este término se hace referencia a las oscilaciones  de la rentabilidad de un activo financiero en un periodo de tiempo. Esta definición puede llevar a entender la volatilidad como un elemento negativo que representa incertidumbre y riesgo. Sin embargo, es esa misma volatilidad la que acaba determinando los beneficios que se pueden obtener.

Además, la volatilidad cambia en función del tipo de activo financiero del que se trate. Por ejemplo, si adquieres un fondo de inversión será muy complicado que puedas perder todo el dinero invertido. Por otro lado, el horizonte temporal de la inversión también influye en la variabilidad de la rentabilidad. En periodos cortos de tiempo, la volatilidad tiende a tener un valor elevado, o dicho de otro modo, sufre fuertes oscilaciones,  mientras que a medida que se amplía el tiempo de inversión, estas se van reduciendo.

Por ejemplo, si tenemos una inversión cuyo horizonte temporal se sitúa en 1 año a contar desde hoy, es muy probable que ese activo financiero que hemos contratado sufra fuertes subidas y bajadas de valor, lo que puede llevar a que, o consigamos grandes rentabilidades o pérdidas muy abruptas. De forma contraria, la variabilidad a largo plazo tiende a estabilizarse y existirá más certeza sobre el resultado final de nuestra inversión.

Como se puede comprobar, el término volatilidad financiera toma gran importancia cuando se elabora el cuestionario que se utiliza para conocer el perfil de riesgo de una persona. Sin embargo, no es lo único a tener en cuenta.

 

¿Por qué es importante y necesario un perfil de riesgo a la hora de invertir?

De primeras, cualquier persona desearía adquirir el producto que más rentabilidad reporte. Sin embargo, esa rentabilidad viene asociada a un riesgo. Esta otra cara de la moneda, que es la menos visible, es imprescindible conocerla a la hora de adquirir u ofrecer un producto financiero. Ofrecer un producto con alta rentabilidad, y por tanto con un alto riesgo, a una persona que por sus motivos personales y económicos no puede soportar esos niveles de incertidumbre es contraproducente. Por tanto, el perfil de riesgo no solo ayuda al inversor a conocerse a sí mismo, sino que también ayuda al asesor financiero.  

Además. la elaboración del perfil de riesgo no es un tema ajeno a la legislación. El asesor financiero está obligado a pasar un test de perfil de riesgo a cualquier inversor que quiera adquirir cualquier producto financiero.

 

Preguntas y parámetros del test que miden tu perfil de riesgo como inversor

El test de perfil de riesgo debe dar una imagen global y completa del inversor para que sea útil. Por ello, las preguntas que se utilizan han de ser suficientemente significativas y deben tener en cuenta todas las circunstancias que afecten a la toma de decisiones financieras. La propia CNMV ha elaborado un catálogo con las preguntas básicas que tienen que aparecer en cuestionario de perfil de riesgo. Esas cuestiones son las siguientes:

  • ¿Cuál es mi punto de partida? Es decir, cuales son tus ingresos, gastos o deudas.
  • ¿Cuáles son mis metas concretas? Es decir, cual es mi objetivo financiero.
  • ¿De cuánto tiempo dispongo para alcanzar el objetivo?
  • ¿Qué nivel de riesgo estoy dispuesto a asumir en el camino? 
  • ¿Necesito asesoramiento?

La respuesta a estas preguntas conforman una imagen global del inversor. Además, aportan la información suficiente para calcular los tres parámetros que configurarán tu perfil como inversor. Esos tres indicadores son:

  • Conocimiento financiero
  • Aversión al riesgo
  • Situación financiera

Conocimiento financiero 

Con este término se hace referencia al conjunto de habilidades y conocimientos que permiten a un individuo tomar decisiones informadas sobre sus recursos financieros. El saber más sobre un tema hace que las decisiones estén más razonadas. Las consecuencias de adquirir un activo financiero complejo y que conlleva gran riesgo no es igual para alguien que sepa realmente lo que compra y alguien que no. Las expectativas no racionales de los segundos pueden llevarles a tomar decisiones impulsivas que hagan aún más difícil alcanzar los objetivos que se propusieron.

La aversión al riesgo 

Consiste en el nivel de rechazo que tiene un inversor frente a la incertidumbre de un activo financiero. El nivel de aversión que tenga una persona marcará en buena medida la decisión sobre qué activos adquirir. Un individuo que tenga una gran aversión, preferirá dejar de lado unas mayores rentabilidades por tener más seguridad sobre los resultados que obtendrá. En sentido contrario, para el inversor que no tema dejar sus ahorros invertidos en activos más volátiles, preferirá incrementar sus posibles ganancias a costa de soportar más incertidumbre.

La situación financiera 

de una persona es clave a la hora de invertir. Esta expresión hace referencia a los ingresos, gastos y deudas que tiene una persona en un momento determinado. Para los inversores que estén pasando una buena racha económica, será más sencillo tomar decisiones de adquisición de activos con mayor confianza en que, salga bien o mal, seguirán teniendo un colchón de seguridad frente a situaciones imprevistas. En el caso contrario, se buscará más asegurar una rentabilidad pequeña que afrontar un riesgo elevado.

Es importante entender que estos parámetros no funcionan de forma aislada sino interrelacionada, dado que los resultados de cada uno de ellos pueden ser muy diferente al de los otros. Por ejemplo, alguien puede tener una muy buena situación financiera, pero tiene una alta aversión al riesgo. Por ello, se toma cada parámetro como factor limitante del perfil, ponderando cada uno de ellos y aportando una visión de conjunto para el perfil.

 

Inveert va más allá

Para Inveert es muy importante conocer a su cliente y por ello incluimos el perfil de riesgo en los primeros pasos de la planificación a través de un breve cuestionario. El perfil de riesgo nos ayuda a trabajar por tí y, entre los cientos de opciones que nos ofrece el mercado, asignarte solo las que más se adecuen a tus necesidades y condiciones.

Seis son el número de perfiles con los que trabaja Inveert y que va del perfil más moderado que trata de preservar el capital y busca superar la inflación (conservador), al más agresivo (super) que busca maximizar la rentabilidad por lo que su exposición al riesgo es elevada.

Tipos de perfil de riesgo

Según el perfil que obtengas, se adecuará la máxima exposición de tu cartera a renta variable de la siguiente manera:

Tabla de perfil de riesgos asociados a exposición de renta variable

Guiamos tu planificación en función del horizonte temporal de tus metas

Sin embargo, en Inveert vamos un paso más allá. El perfil de riesgo es un elemento determinante a la hora de invertir, pero creemos firmemente que no lo es todo. Uno de los pilares de Inveert es hacer que el tiempo vaya a tu favor y por ello pensamos que el horizonte temporal de tus inversiones es fundamental. Una meta para dentro de dos años no genera las mismas necesidades que una a diez años.

En Inveert tenemos en cuenta los tiempos y nos decantamos por asegurar la consecución de metas a corto plazo mediante la oferta de renta fija (muy segura en el corto plazo evitando así pérdidas innecesarias) y un mayor riesgo a largo plazo ofreciendo renta variable (aprovechandonos así de la mayor posibilidad de rentabilidades más altas).

¿Por qué lo hacemos así? Nuestro fin último es que alcances tus metas financieras mediante la planificación de estas. Sin embargo, a un mayor plazo, podemos ayudarte a conseguir mayores rentabilidades modulando la volatilidad y añadiendo renta variable que a corto plazo es más arriesgada pero que a largo funciona de forma similar a una renta fija. Por tanto, al ofrecer renta variable para tus metas a largo plazo, no solo damos una seguridad muy similar a la de la renta fija a corto plazo, sino que te damos la posibilidad de alcanzar rentabilidades más elevadas.

En definitiva, aunamos  tu horizonte temporal y perfil de riesgo para dar un asesoramiento total centrado en la consecución de tus metas porque, ¿para qué inviertes si no es para conseguir lo que deseas?