Términos como la planificación financiera personal son claves que, por mucho que las hayamos escuchado, no suelen formar parte de nuestro vocabulario, hasta ahora. Conocer el flujo de dinero entrante y nuestros gastos, determinar nuestra capacidad de ahorro y medir sus posibilidades, son solo algunos de los aspectos de la planificación financiera y, como cualquier plan, poder lograr nuestros objetivos de una forma más eficaz.

¿Qué es la planificación financiera?

La planificación financiera consiste en definir un plan de ahorro e inversión según tus circunstancias personales, familiares, económicas y patrimoniales con el fin de conseguir tus objetivos financieros.

En otras palabras es el proceso contínuo de acciones que nos permiten conocer de nuestra situación financiera, dónde gastamos, dónde podemos ahorrar o cómo podemos sacar más partido a nuestros ahorros con el fin de poder superar nuestros desafíos financieros a lo largo de nuestra vida con el menor esfuerzo posible.

Tener una casa en la playa, pagar una educación de calidad a tus hijos o recorrer el mundo. Simplemente son objetivos que, para la mayoría de la gente, sin una planificación difícilmente se cumpliran. Porque una meta, sin un plan, es solo un deseo.

Cómo en todas otras áreas, también la planificación debe ser realizada por un profesional de las finanzas. También podrás hacerlo por ti mismo, pero ten en cuenta que para ello, tendrás que tener conocimientos amplios sobre finanzas e inversión ya que la planificación financiera no es solo saber cuánta cantidad de dinero necesitas para conseguir tus objetivos, es mucho más.

Tu plan financiero te indicará la cantidad de dinero que necesitas ahorrar e invertir cada mes, como debes distribuir tu inversión entre los diferentes activos y cuánto tardarás en alcanzar tus objetivos. En resumen, te indica la dirección que debes tomar para conseguir tus objetivos.

Normalmente, la función de tu asesor financiero es la siguiente: una vez establecidos tus objetivos financieros, recogen información sobre tus circunstancias personales, familiares, económicas y patrimoniales, para poder analizar estos datos y desarrollar un plan personalizado de ahorro e inversión.

Será muy importante que esta planificación se vaya modificando según lo hagan tus circunstancias, por lo que es aconsejable que se revise al menos una vez al año.

 

Importancia de la planificación financiera

La planificación financiera juega un importante papel en diferentes aspectos:

  1. Te ayuda a entender tus objetivos y cómo estos afectan a tu vida y tus finanzas.
  2. Te hace ser consciente del efecto de la inflación y de la importancia de invertir. Al estar más pendiente de tus gastos, conocerás mejor cómo van variando a lo largo del tiempo los precios de los bienes y servicios. 
  3. Te anima a ser disciplinado con tu dinero. Si planificas tus finanzas tendrás un mayor cuidado y valorarás más tu dinero. Mantendrás el control en tus ahorros y gastos.
  4. Si planeas tus finanzas estarás planeando tu futuro. De esta forma, no dejas tu futuro al azar.
  5. Sin lugar a estrés financiero. Tener tus finanzas planificadas disminuirá tus problemas financieros y te dará la certeza de que podrás cumplir tus objetivos.

 

¿Cómo hacer una planificación financiera? 6 pasos principales

Llevar a cabo un ejercicio de planificación financiera nos ayuda a entender qué debemos hacer para conseguir aquello que nos planteemos con el menor esfuerzo posible. Reeducar tu mente y prepararla para adquirir una conciencia mucho más beneficiosa para tu calidad de vida futura. Si quieres descubrir cómo hacer una planificación financiera, sigue y estudia la forma de aplicar estos pasos:

1. Analizar tu situación financiera y familiar

Lo primero es comprender tu punto de partida. Tus ingresos, gastos, deudas, ahorros e inversiones. Esto te permitirá saber que puedes destinar desde hoy mismo a conseguir tus metas.

Pero no nos olvidemos de la familia. Es posible que estés soltero/a o vivas en pareja. A lo mejor tienes dos hijas en edad escolar o puede que aún no. Sea como fuere, todo esto tiene un fuerte impacto en tu planificación financiera.

Una buena forma de analizar, es a través de la realización de un presupuesto familiar donde tendrás mayor control sobre tus gastos y te ayudará a entender tu capacidad de ahorro

2. Definir perfectamente tus metas financieras

Solo entendiendo cuánto dinero necesitas, en qué momento lo necesitas y durante cuánto tiempo, puedes empezar a planificar. 

Nuestros objetivos pueden variar dependiendo de la situación de cada uno, ya sea edad, familia o ingresos, y también es verdad que pueden cambiar a lo largo del camino, por lo que definir nuestros objetivos financieros de una forma clara es esencial para poder cumplirlos.

Habrá metas para las que saber esto es muy fácil, pero ¿sabrías decirnos qué complemento extra necesitarás para aspirar a un buen nivel de vida a partir de que te jubiles? No siempre es tan evidente.

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3. Calcular el coste de tus metas financieras

Principalmente, para las metas a medio y largo plazo. Debes tener en cuenta como la inflación afecta al coste de tu meta. Para que lo entiendas con un ejemplo, si hoy guardases 1.000€ durante 20 años y la inflación media fuese del 1,5%, debes saber que en el futuro tu dinero valdrá alrededor de un 34% menos, ya que sólo podrás comprar el equivalente a 743€ de hoy.

Es decir, si necesitas 1.000€ para dentro de 20 años, debes tener en cuenta que, realmente lo que necesitas para entonces son 1.347€ por el efecto de la inflación y la consecuente pérdida del valor del dinero.

4. Primera meta: un colchón de seguridad

El dinero sirve para comprar cosas. Pero hay una, un poco etérea, cuya importancia es máxima: tu tranquilidad.

Toda planificación financiera debe contar con un fondo para emergencias. En cualquier momento puedes tener un susto y si has generado ese colchón de seguridad, podrás afrontar cualquier dificultad con menos estrés. Y eso vale mucho.

Por otro lado, aún en el caso de algún imprevisto, no tendrás que tocar en tu dinero invertido para hacer frente a ese gasto inesperado. Es importante no tener estrés financiero.

5. Invertir

Una planificación financiera lleva implícito un plan de ahorro y también de inversión. Si hablamos de conseguir tus metas con el menor esfuerzo posible, esto nos lleva a un concepto fundamental: rentabilizar tu dinero.

La clave aquí es definir una estrategia de inversión que te permita sacar partido de tu dinero, asumiendo el menor riesgo posible. 

Además de tu perfil de inversor, el factor tiempo determinará el riesgo que debes asumir. Es muy fácil de entender, si el horizonte temporal de tu meta está a más de 10 años deberías asumir mucho más riesgo que si tu meta es para dentro de 2 años. A largo plazo tienes muy pocas probabilidades de perder dinero.

6. Revisa tu plan periódicamente e implementa las modificaciones necesarias

Es importante entender que el plan está vivo y alguna vez, ya sea porque tus objetivos cambian o porque simplemente hay que hacer pequeños cambios al plan para que vaya por el camino planificado, hay que ajustarlo.

Es evidente que no lo tienes que hacer a diario, con una o dos veces al año sería lo suficiente.

7. Bonús: ¡Empieza ahora!

No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy. Si tienes definidos todos los puntos anteriores, ¿A qué esperas? Empieza con tu planificación financiera personal cuanto antes y así podrás notar los cambios desde el primer mes. Una de las mejores formas de mantenerse motivado es empezar por establecer pequeños objetivos y trabajar para conseguirlos paso a paso. Es importante que no pierdas de vista lo que también hay que mejorar a medida que vayas progresando, ¡adelante!

 

¿Por qué es importante contar con una planificación financiera familiar?

Una planificación financiera no es un ejercicio estático. ¡Claro que los planes nunca salen exactamente como esperamos! Además, hay que tener en cuenta que nuestra vida y nuestras circunstancias cambiarán en cualquier momento. Tenemos un hijo, nos echan del trabajo, recibimos un bonus elevado… Hay miles de circunstancias que pueden alterar tu plan.

Pero no por ello debes dejar de planificar. Aunque no sepas exactamente todo lo que te va a deparar la vida, el hecho de gestionar correctamente tus ahorros te va a permitir situarte mejor ante esos cambios. Aquí es donde hay que revisar el plan, reformular nuestra situación actual y nuestras metas y actualizar el plan.

Lo importante de un plan no es que se vaya a cumplir milimétricamente, sino que nos sirve como referencia para tomar decisiones en el futuro. Contar con un plan financiero te va ayudar a entender, en todo momento, cómo de cerca o lejos estás de conseguirlo. Y eso te va a permitir reaccionar a tiempo.

Tranquilidad y ahorro con un plan financiero en las manos de Finsei

Entre las ventajas que proporciona llevar a cabo un plan financiero personal, aparte de las ya mencionadas durante la lectura, es importante destacar la cualidad ahorrativa, ya que es la más importante. Con un buen capital disponible recogido durante años, las posibilidades para reinvertirlo y obtener beneficio se multiplican. Así podremos gozar de una mayor calidad de vida dentro de unos años o afrontar los desafíos a lo largo de nuestra vida con más tranquilidad.

Es cierto que las ventajas varían en función de la situación personal y económica de cada uno. No obstante, en cualquiera de los casos posibles obtendremos, como mínimo, la posibilidad de conocer el estado real de nuestras finanzas personales para así aplicar las correcciones que consideremos necesarias.

Con la herramienta de Finsei podrás definir tus objetivos de forma guiada y generar un plan de ahorro e inversión que te va a permitir que afrontes una parte importante de tu vida de una manera controlada y, lo más importante, acompañado hasta el final.

 

Alcanza todos tus sueños con menos esfuerzo probando nuestra herramienta de planificación financiera gratuita y sin ningún compromiso. 

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