Por lo general, ahorramos para conseguir o alcanzar un objetivo propuesto ya sea a menor o a mayor escala. No obstante, hay una forma de que podamos conseguir nuestros objetivos con menor esfuerzo en el ahorro – ahorrando e invirtiendo. En este post explicaremos cuestiones básicas para invertir parte de los ahorros, así como formas de invertir ahorros.

Por qué ahorrar e invertir 

Hay algo que mucha gente no le presta atención: si mantienen tu dinero parado en una cuenta corriente (o incluso, en gran parte de los depósitos) sus ahorros terminarán perdiendo valor por el efecto de la inflación. 

 

Si, a la vez que ahorramos, invertimos parte del dinero ahorrado, podemos subsanar esta cuestión error, y, a la vez, obtener una gran ventaja de las inversiones, la obtención de beneficios procedentes de las inversiones. Así, es muy recomendable invertir parte del dinero ahorrado en productos financieros. Puedes leer más sobre el efecto de la inflación sobre tu dinero en por qué no invertir te hace perder dinero

 

 

Conceptos básicos al invertir

Invertir

Invertir es la compra de un activo con el objetivo de obtener beneficios en el futuro.

Riesgo

El riesgo se puede definir como la probabilidad de una potencial pérdida permanente del capital invertido. Cada inversión lleva consigo uno o varios riesgos asociados, por lo que no existe una inversión con riesgo cero. No obstante, cuando mayor es el riesgo, mayor es la recompensa. Para disminuir el riesgo lo máximo posible, es necesario diversificar el riesgo, mediante la diversificación de los activos.

Volatilidad

La volatilidad es el riesgo reflejado en las inversiones. La volatilidad de una inversión hace referencia al conjunto de subidas y bajadas de la rentabilidad de la inversión en un periodo de tiempo determinado.

Inflación

La inflación es la subida de precios generalizada de los productos y servicios de un país y, por tanto, implica una disminución del poder adquisitivo de los ciudadanos. Esto quiere decir que el dinero guardado no valdrá lo mismo dentro de dos años, pues podrás comprar menos cosas. Es por ello que es imprescindible que nuestra inversión tenga una rentabilidad que permita cubrir la inflación

Cartera de inversión o cartera de activos

La cartera de inversión es el conjunto de activos financieros en propiedad, con el fin de obtener una rentabilidad.

Liquidez

La liquidez de un activo financiero hace referencia a su capacidad de ser convertido en dinero a corto plazo sin que pierda valor en la operación.

Renta fija o variable

Se habla de activos financiero de renta fija cuando permite al inversor obtener una renta periódica por el capital invertido. Se conoce  a priori el interés de estos activos y, por tanto, se conoce su rentabilidad. Este tipo de inversiones suelen ser de baja volatilidad  y de dar una rentabilidad menor debido al poco riesgo que tienen asociado. 

 

Los activos financieros con renta variable se desconoce el tipo de interés que va a producir y, por tanto, se desconoce su rentabilidad. Los activos de renta variable tiene una mayor volatilidad y mayor riesgo, pero se ve compensado por la capacidad de ofrecer una rentabilidades potenciales aún mayores.

 

 

Cuestiones generales al ahorrar

Cuánto debemos tener ahorrado para empezar a invertir

Podemos invertir tanto cuanto queramos, no obstante, para que puedas hacerlo sin tener estrés financiero, lo recomendable es que empecemos a invertir una vez tengamos primero un fondo de emergencia para hacer frente a posibles contingencias. 

Cuánto invertir

Una vez que ya tenemos un fondo de emergencias, el siguiente paso es determinar la cantidad a invertir en productos financieros. Esta cantidad depende de inversor para inversor, no hay un montante optimo. No obstante, es recomendable invertir poco a poco para aquellos que empiezan a invertir en productos financieros y, con el paso del tiempo, ir invirtiendo más dinero en productos financieros.

 

 

Qué tener en consideración al invertir

Hay dos cuestiones que debemos determinar de antemano: el horizonte temporal de la inversión y el perfil de riesgo. Es muy importante determinar estas cuestiones, pues nos guiarán a invertir en unos productos financieros o en otros. 

Determinar el horizonte temporal

El horizonte temporal es el periodo de tiempo por el cual vamos a estar invirtiendo el capital en productos financieros.

 

Determinar el perfil de riesgo

El perfil de riesgo indica la capacidad de asumir pérdidas potenciales de dinero en una inversión. Conocerlo es crucial para saber en qué tipos de productos son recomendados para ti. Por otro lado, CNMV exige a las entidades conocer el perfil de riesgo de sus clientes antes de hacer alguna recomendación de inversión.

 

 

Objetivos propuestos al invertir

El primer objetivo a tener en cuenta a la hora de invertir es que los beneficios de los activos financieros superen a los efectos producidos por la inflación. Si la rentabilidad ofrecida no supera el crecimiento de los precios, sufriremos pérdidas en términos reales. Incluso las estrategias más conservadoras, que no apuntan a obtener beneficios, sino a la seguridad en el ahorro, tienen como primer objetivo la preservación del capital.

 

Por otro lado, hay que tener en cuenta los impuestos. Hacienda retiene el 19% de cada liquidación de intereses (en su primer tramo). 

 

 

Errores comunes al invertir

1) Invertir sin un plan

Así como a nadie se le ocurriría construir una casa sin unos planos, no es una buena idea invertir si no tienes un plan de inversión, es decir, una hoja de ruta que te ayude a cumplir tus metas financieras. Es por ello que debemos tener una estrategia a la hora de invertir en productos financieros.

 

Saber cuál es nuestro objetivo nos facilitará la elaboración de una estrategia eficaz que nos permitirá alinear la inversión con nuestros objetivos. Para nuestro plan deberemos contestar a una serie de preguntas tales como: para qué estamos invirtiendo, cuanto tenemos disponible para invertir hoy, cuánto podemos aportar mensualmente al plan de inversión, cual la rentabilidad esperada o cual es nuestra capacidad de asumir riesgo.

 

2) Ser demasiado agresivo o conservador

Ambos extremos de la balanza son igual de perjudiciales. Es perjudicial invertir en activos financieros con alto riesgo sin los conocimientos necesarios sobre ese activo, al igual que es perjudicial invertir en activos financieros muy seguros pero que otorgan rentabilidades muy bajas.

 

Realizar inversiones en activos financieros con un riesgo muy alto sin conocer sobre la inversión puede llegar a convertirse en una apuesta. Por el contrario, si somos muy conservadores, nunca lograremos obtener buenos retornos de forma rápida, sino que más bien obtendremos pequeñas cuotas en un plazo de tiempo muy amplio.

 

3) Querer ganar mucho dinero rápidamente

Es imposible saber cómo se comportará una acción o mercado en el corto plazo. Nadie puede saberlo. Aun así, la mayoría de las personas que empiezan a invertir por primera vez piensan en ganar dinero de forma rápida y sencilla. Esto es conocido como “especular”, puesto que quieren saber cómo se van a comportar los activos financieros en un horizonte temporal a corto plazo, algo imposible cabe añadir.

 

A largo plazo, la experiencia histórica muestra que las inversiones en acciones suelen dar sus frutos. Con horizontes temporales de entre 5 y 7 años, la mayoría de las acciones de las grandes empresas tienden a ofrecer rendimientos positivos.

 

4) No comprender en lo que invertimos

Si no entendemos en qué consiste un producto financiero en el que queremos invertir, lo mejor es buscar el asesoramiento de un asesor financiero. La razón es muy simple: el desconocimiento aumenta el riesgo y, por lo tanto, las posibilidades de perder el capital invertido.

 

Antes de invertir debemos conocer sobre el producto financiero a invertir, sus características fiscales, las comisiones asociadas y el riesgo que asumimos. El conocimiento es poder, una máxima que ningún inversor experimentado debería olvidar día a día. La ayuda de un asesor cualificado es la clave para entender bien una inversión y saber si se ajusta a nuestros intereses, expectativas y posibilidades.

 

5) No diversificar

No es aconsejable arriesgarlo todo en una sola inversión, especialmente si es de alto riesgo. Si queremos reducir el riesgo de perderlo todo, debemos considerar siempre una estrategia que diversifique la inversión.

 

Además, la diversificación ofrece mucha flexibilidad, ya que podemos perseguir diferentes objetivos al mismo tiempo. Por ejemplo, podemos invertir una parte de nuestro capital en una cartera arriesgada pero muy rentable, mientras ponemos otra parte en otra cartera con planteamientos más conservadores.

 

6) Dejarse llevar por las emociones aumenta el riesgo

Uno de los errores más comunes para aquellos que empiezan a invertir son las inversiones por causas emocionales. El mercado evoluciona constantemente y es necesario conocer exactamente las razones de sus movimientos para no dejarse llevar por el pánico o la euforia. Lo aconsejable es actuar siempre con la cabeza fría, teniendo los conocimientos necesarios a la hora de invertir o contar con el asesoramiento de un profesional de la inversión

 

Formas de invertir dinero

Existen diversos productos financieros en los que invertir, cada uno con unas características distintas: liquidez, rentabilidad, tributación, riesgo, etc. Dejamos algunos ejemplos más comunes interesantes para nuestra causa.

Infografia formas de invertir ahorros

1) Fondos de inversión

Los fondos de inversión son uno de los productos financieros preferidos por los españoles porque se adaptan a una gran variedad de perfiles de inversión. Los fondos de inversión son Instituciones de Inversión Colectiva (IIC), es decir, agrupan el patrimonio de muchos ahorradores para que una entidad lo gestione y administre con el fin de rentabilizar ese capital. Hay varias ventajas y características asociadas:

 

  1. La principal ventaja es claramente la fiscal, ya que no hay que pagar impuestos hasta que no se vende. Si el ahorrador traspasa todo o parte de su dinero de un fondo a otro no tiene que tributar por el beneficio obtenido. Así difiere el pago de los impuestos. Esto permite a los fondos de inversión aprovecharse de la magia del interés compuesto.
  2. Permiten invertir con una gran diversificación, por tipos de activos, exposición geográfica, estilos de inversión, etc. Además, existen una amplísima variedad en función del perfil de riesgo del cliente.
  3. Su transparencia en el coste: los fondos de inversión tienen una comisión de gestión y otra de custodia. Aunque ambas se expresan en términos anuales, se deducen diariamente del patrimonio bajo gestión. Un consejo, lo mejor es siempre mirar el TER (Total Expense Ratio) que permite conocer el total de gastos sobre el total del patrimonio del fondo.
  4. El partícipe puede acceder a mucha información, sobre la evolución del fondo, la composición de su cartera o los costes que se van a producir, ya que existen múltiples páginas web públicas (Morningstar, Finect o quefondos) desde las que se puede acceder a la misma. Además un partícipe puede dirigirse a la web de la propia gestora del fondo.
  5. Normalmente, no exigen un tiempo mínimo de inversión.
  6. La liquidez es un factor a tener en cuenta. En cualquier momento se puede reembolsar el dinero invertido sin ninguna penalización, aunque puede tardar hasta 10 días en entrar en la cuenta corriente.

 

2) Inversión directa en bolsa

Las acciones son títulos valores que algunas empresas emiten con el fin de financiarse. La inversión en acciones consiste en comprar estos títulos valor para posteriormente venderlos, y/o recibir dividendos. Normalmente las acciones se venden rápidamente, lo que hace que ésta sea una inversión con un alto grado de liquidez.

 

Cabe decir que, las acciones se caracterizan por ser activos muy volátiles por lo que será preciso diversificar y mantener la calma en caso de que se produzcan caídas bruscas. Es por esto que te recomendamos al principio invertir solo el dinero que no vas a necesitar.

 

Para invertir en bolsa necesitas tener una entidad que tenga acceso al mercado. Un broker es un intermediario que te permite acceder al mercado de valores, a la bolsa. También debes tener en cuenta la existencia de los mercados primario y secundario. En el mercado primario, la empresa emite nuevas acciones que son compradas por inversores. Mientras tanto, en el mercado secundario, los inversores compran y venden acciones a otros inversores.

 

3) Comprar bonos

Un bono es un tipo de inversión basada en comprar deuda. Lo que ocurre es que se presta dinero a un gobierno o a una empresa a cambio de una tasa de interés acordada previamente. Invertir en bonos del estado puede ser una inversión segura, siempre y cuando ese país sea considerado solvente. Lo malo es que la rentabilidad suele ser muy baja.

 

Al igual que con las acciones, los bonos pueden mantenerse como inversión o venderse a otros inversores en el mercado secundario.

 

Comprar letras del tesoro

Al igual que los bonos del estado, las letras del tesoro son inversiones de renta fija por el cual invertimos en deuda pública. La diferencia, respecto a los bonos del estado, es el vencimiento. Las letras del tesoro tienen un vencimiento inferior a 18 meses, mientras que los bonos del estado tienen un vencimiento superior a 18 meses.

 

4) Invertir en startups

Las startups son empresas que tienen un gran potencial de crecimiento. Por ello, invertir en ellos puede reportar grandes beneficios y, como ya sabemos, a grandes beneficios potenciales, mayores riesgos. Se trata de empresas que están empezando y aún no están bien posicionadas en el mercado, pudiendo incluso quebrar y perder el capital invertido en ellas. Así que, si decides invertir en startups, te aconsejamos que repartas bien tu dinero entre varias startups y te asegures de que tanto el proyecto como las personas que lo dirigen son competentes.

 

5) Inversión en inmuebles

Las inversiones inmobiliarias son las favoritas en España. Aquí hay por lo menos dos opciones: una es comprar un inmueble y venderlo, tras reformarlo, pasado un tiempo después por un monto superior y la otra es rentándolo para percibir una renta mensual.

 

Hay, no obstante, aspectos a tener en consideración: la necesidad de endeudarse para comprar un inmueble si no dispones del total del montante para la compra (razón por la cual muchos se arruinaron con la crisis de 2008), la poca diversificación de activos en cuanto a los inmuebles (el común de los mortales solo podrá comprar uno o dos inmuebles), la escasa liquidez a la hora de vender un piso (se estima que un piso tarda en venderse un año) y los gastos e impuestos que acarrean los inmuebles (reformas del piso y tributación a Hacienda).

 

6) Extra: Crear tu propio negocio

Aunque puede conllevar a una alta rentabilidad, también tiene alto riesgo. Para ello es necesario: una idea de negocio, buscar formas de financiación, idear un plan de empresa, elaborar un plan estratégico, etc. 

 

Hay otras opciones que puedes considerar convertirte en un franquiciado, es decir, desarrollando tu propio negocio bajo una marca concreta. Así, aunque los beneficios sean menores, también lo es el riesgo así como la ventaja de recibir toda la tecnología necesaria para el negocio, los productos y la imagen de la marca, el “know how” de la marca, etc. 

 

Invierte con nosotros

Aunque después de leer el post, se pueda ver las inversiones como un proceso complejo y difícil de aprender, lo cierto es que con el esfuerzo y los conocimientos necesarios, es posible obtener beneficios a través de las inversiones.

 

Finsei es una fintech revolucionaria que pretende poner al alcance de todos un asesoramiento financiero personalizado. Hacemos una planificación financiera basada en tus objetivos reales, teniendo en cuenta su horizonte temporal, es decir para cuando necesitas el dinero teniendo siempre presente tu perfil de riesgo. 

 

Nuestro objetivo es que saques la mayor rentabilidad de tus ahorros mientras cumples tus sueños.

 

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