Todas las personas tenemos objetivos financieros – comprar una casa, obtener la libertad financiera, disfrutar de un periodo de excedencia, conseguir un complemento a la jubilación, hacer un viaje de ensueño, pagar la formación de tus hijos, etc. Pero sean cuales sean tus objetivos seguro que deseas tener la seguridad económica suficiente para vivir sin demasiados problemas. Nunca es tarde para adoptar buenos hábitos y mejorar tu situación financiera.

Empieza implementando estos 5 hábitos y notarás cómo tus problemas financieros desaparecen.

Realiza un presupuesto mensual

Un presupuesto es la planificación de tus ingresos y gastos mensuales con el fin de conseguir unos objetivos.

Pero antes de elaborar un presupuesto tendrás que calcular tus gastos mensuales y estudiar cuales son tus hábitos de gasto. Para ello, apunta durante un mes todos tus gastos y divídelos por categorías: comida, ropa, móvil, coche, luz, agua, etc., así sabrás en que cosas sueles gastar más dinero. ¡No te olvides de los pequeños gastos!

Esto te ayudará a entender mejor cómo sueles gastar tu dinero cada mes, y por tanto, podrás ver en que partidas puedes recortar tu consumo. Si, por ejemplo, observas que la factura de móvil que pagas es muy elevada compara entre otras compañías en busca de una tarifa más barata.

Una vez sepas cuánto dinero necesitas para los gastos de cada mes, el resto de tus ingresos podrás destinarlos a darte algún capricho (¡que también te lo mereces!) o al ahorro.

Una vez tengas tu presupuesto hecho intenta adherirte a él.

Pre-ahorra

Empieza el mes ahorrando. Al igual que cuando te llega la nómina guardas una parte para pagar la factura de la luz, guarda una parte de tu dinero para ti, para tu futuro.

La mayoría de las personas tienden a ahorrar a final de mes, de este modo, solo ahorran la diferencia entre los ingresos y gastos. Esto hace que sea muy complicado ahorrar ya que las personas tienden a gastar todo lo que tienen.

En cambio, si considerases el ahorro como un gasto más no existiría esta tentación a gastarlo.

Ahorrar es imprescindible para tener seguridad financiera, por lo tanto, también debería de ser un “gasto” imprescindible cada mes.

Si quieres saber más sobre este método de ahorro no te pierdas este artículo donde se explica detalladamente.

Ábrete una cuenta de ahorro

Este punto está muy relacionado con el anterior.

Transfiere tu dinero de tu banco normal a una cuenta de ahorro, esto puedes hacerlo tú mismo o, simplemente, dar una orden a tu banco que realice esta operación por ti cada mes.

Tener tu dinero en una cuenta diferente a tu cuenta habitual, hará que seas menos propenso a usarlo, ya que para hacerlo el esfuerzo será mayor.

Cuanto más dinero acumules en esta cuenta, mejor preparado estarás cuando los gastos imprevistos te sorprendan.

Pero incluso si sólo puedes permitirte guardar diez euros cada mes, esto será mejor que nada. Lo importante es generar el hábito, así cuando te puedas permitir ahorrar más, ya tendrás la costumbre adquirida y será mucho más sencillo.

No te endeudes

Vivir sin deudas te proporciona una gran tranquilidad. Debemos ser responsables con nuestro dinero y no gastar más de lo que nos podemos permitir.

Si tienes deudas, intenta pagarlas lo antes posible. No te limites a pagar la cantidad mínima mensual, paga lo máximo que puedas cada mes. Esto te permitirá que pagues la deuda mucho más rápido y tengas más dinero disponible cada mes.

Planifica tu futuro

Tener tus finanzas planificadas es muy importante si no quieres tener problemas financieros en el futuro. Planificar consiste en, partiendo de tu situación actual, que determines que te gustaría conseguir y traces un plan para lograrlo.

Por ejemplo, imagina que te gustaría comprarte una casa en 5 años y para ello, necesitas una entrada de 20.000 euros. Por tanto, tendrás que desarrollar un plan que te permita conseguir este dinero en este tiempo. Asimismo, haz con el resto de tus objetivos.

Este plan no será el definitivo. Según pase el tiempo es probable que las circunstancias se modifiquen, es por eso por lo que, este plan ha de ir cambiando. Deberás de revisarlo, al menos, una vez al año.

Contar con un plan te anima a ahorrar y mantenerte alejado de las deudas. Tener un fin hace que sea mucho más fácil.

Empieza a desarrollar buenos hábitos financieros. Estos 5 hábitos te pueden ayudar a aprender a vivir acorde a tus posibilidades y enseñarte cómo ahorrar más dinero para que estés preparado para el futuro y para posibles imprevistos. Ponlos en marcha y podrás empezar a trabajar para lograr tus objetivos financieros.