Puedes tener tus finanzas bien gestionadas incluso si no eres millonario.

Un asesor financiero te ayuda a gestionar tus finanzas según cuales sean tus circunstancias personales, familiares, económicas y patrimoniales.

El asesoramiento financiero no debería de considerarse algo exclusivo, porque todo el mundo, ricos y pobres, necesitan gestionar sus finanzas. De hecho, las personas que no somos ricas necesitamos gestionar nuestro dinero con mayor cuidado, dado que no tenemos millones de euros de repuesto.

Hazlo por ti mismo

Tú mismo puedes gestionar tus propias finanzas. Solo tendrás que seguir los siguientes consejos. De esta forma tendrás unas finanzas correctamente planificadas.

  • Ten un fondo de emergencias, con el suficiente dinero para afrontar de 3 a 12 meses en el caso de perder tu trabajo, tener que hacer frente a gastos imprevistos o cualquier otro problema financiero que puedas tener. No inviertas este dinero en activos con una alta volatilidad, estos pueden bajar rápidamente en cualquier momento y hacerte perder este dinero. Invertir en activos con una alta volatilidad solo es aconsejable hacerlo en el largo plazo. Por lo tanto, te recomendamos que en lugar de esto, consideres meter este dinero en un depósito o cuenta de ahorro. Este tipo de activos financieros, no solamente te garantiza la recuperación total del dinero, sino que además son totalmente líquidos, por lo que no tendrás problemas para sacar el dinero en caso de necesitarlo. Hacer esto evitará que te endeudes, en caso de imprevistos.
  • Relacionado con el anterior, te recomendamos que no te endeudes. Sobre todo, no tengas “deuda mala”; es decir, aquella que no te proporciona ninguna rentabilidad, por ejemplo, un viaje. En cambio, endeudarte en una hipoteca de un piso, que más tarde alquilarás, no es perjudicial, incluso si puedes permitirtelo, puede llegar a ser beneficioso para tus finanzas.
  • Ten un plan para la jubilación. Probablemente cuando llegues a la jubilación la “hucha de las pensiones” no tendrá el dinero suficiente para pagar una pensión que te permita vivir. Así será mejor, si tienes asegurado un dinero para cuando llegue este momento. Empieza cuanto antes. Determina cuánto dinero necesitarás ahorrar para retirarte viviendo la clase de vida que quieres. No existe una cantidad concreta esto dependerá del nivel de vida que quieras llevar.
  • Invierte tu dinero. Está bien si eres capaz de ahorrar mucho, pero si no inviertes este dinero difícilmente conseguirás el dinero necesario para tu jubilación. Existen multitud de activos financieros: plan de pensiones, fondos de inversión, acciones, Bonos del Estado, etc.
  • Invierte eficientemente y observa cómo tu dinero crece a lo largo del tiempo. No será lo mismo invertir en activos de renta fija o renta variable. Por ello tendrás que buscar aquellos activos que sean te proporcionan mayor rentabilidad pero que, a su vez, se ajuste a tu perfil de riesgo. Si ahorras 10.000 euros anualmente durante 20 años y este dinero lo inviertes en activos financieros a largo plazo a una rentabilidad media del 7%, tu dinero crecerá a 430.000 euros. Mientras que si tienes todo tus ahorros en un fondo de inversión, por ejemplo, que sólo proporcione un 3% de crecimiento anual, en total tendrás 276.000 euros. Con estos 276.000 euros solo te dará para vivir 20 años con 1.100 euros al mes. Pero no debes olvidarte de la inflación, dentro de 30 años, 1.100 euros tendrán un poder adquisitivo mucho menor.

No olvides que siempre puedes contratar a un asesor financiero que te ayude con parte de la gestión, sobre todo, a la hora de invertir, ya que es un tema complicado y que requiere de amplios conocimientos de finanzas.

Es normal que te opongas a la idea de gastar cientos o miles de euros en un asesor financiero pero estos pueden hacer que ganes más que el dinero que pagaste. Además, gracias, al avance de la tecnología y el surgimiento de las fintech puedes obtener este servicio a un coste mucho más económico. El asesoramiento financiero ya no es solo para ricos.

Tanto si eres rico o pobre, o si lo haces por ti mismo o con la ayuda de un profesional, asegúrate de tener tus finanzas organizadas.