Seguro que en muchas ocasiones has pensado en formas reducir la factura de la luz o el gas pero no se te ocurre ninguna. En este post te damos 10 consejos muy sencillos que, si los conviertes en hábitos, te ayudarán a pagar menos a fin de mes.

La importancia del ahorro energético

 

Junto con el agua y la cesta de la compra, la mayor parte de nuestros ahorros lo destinamos a pagar mensualmente la factura eléctrica. Por ello, reducir al máximo el consumo energético y gastar lo justamente necesario, te permite destinar a ese ahorro a otras cuestiones como puede ser invertir y así sacar rendimiento a ese dinero que vas guardando mes a mes de tus ingresos.

 

Sin embargo, ahorrar en energía no solo te ayuda a ti mismo, sino que ayudas a frenar el cambio climático. La denominada ecología doméstica (acciones en el hogar que favorecen el mantenimiento del medio ambiente) aunque considerada de forma individual puede parecer poco útil, si ponemos todos de nuestra parte, el efecto de pequeños actos puede llegar a ser muy grande y beneficioso para la naturaleza.

 

Si tu objetivo es ahorrar lo máximo en tu próxima factura, estás en el lugar indicado.

Infografia 10 formas de ahorrar energia en casa

10 Consejos sobre cómo ahorrar energía

De aquí en adelante, te dejamos varios trucos que, a final de mes, pueden ser muy útiles para reducir el dinero que te dejas en electricidad. Sin embargo, aunque sean sencillos, de nada vale hacerlo solo un día, sino que tienen que convertirse en un hábito más de tu día a día. Esa será la clave de tu éxito.

 

Aprovechar la luz natural

Son muchas las horas de luz que tenemos y que debemos aprovechar. Ya sea por mero hábito o por inconsciencia, solemos encender las luces nada más levantarnos o a media tarde cuando hay luz natural suficiente para no tener que gastar en ella. Por ello, hay que utilizar las habitaciones mejor orientadas al sol para las actividades que requieran más atención visual. Así, además de proteger nuestra vista, utilizaremos varias horas menos de luz al día.

 

Comprar electrodomésticos de alta eficiencia energética

Gracias a normativas europeas, desde hace unos años todos los electrodomésticos deben incluir un etiquetado que indique la eficiencia energética del producto. Esa eficiencia marca lo bien o mal que el aparato aprovecha la energía para realizar su función.  Si adquirimos aquellos que realizan una misma función con menor consumo energético conseguiremos reducir la factura de la electricidad.

 

Por ejemplo, partiendo del consumo de un electrodoméstico medio del mismo tipo, un electrodoméstico de clase A consume un 55% menos de energía, mientras que un electrodoméstico de clase G consume un 25% más.

 

Cambiar las bombillas de casa

Las bombillas son unos productos con una vida útil muy larga. Es posible que hasta tengas bombillas que aún funcionen y que las compraras nada más adquirir tu vivienda. Sin embargo, la tecnología avanza y nos pone a nuestra disposición productos que consumen menos energía y cumplen la misma función.

 

Una manera de conseguir un ahorro significativo en la factura a final de año es cambiando las antiguas bombillas que tengamos en casa por bombillas LED o de bajo consumo que, actualmente, son las más eficientes energéticamente.

 

Para que se entienda mejor, una bombilla clásica de 6W consume a la hora 6Wh, mientras que una LED solo consume 114 vatios a la hora. Lo cual, es una diferencia importante.

 

No dejar los enchufes puestos

Una manía que tenemos todos a diario es la de dejar los electrodomésticos enchufados aun cuando no lo usamos, dejándolos en stand-by. Aunque parezca que dejarlos así supone un coste irrisorio, lo cierto es que consume mucho más de lo que parece. El gesto de quitar de la corriente todo aquello que no se use te ayudará a bajar unos euros el consumo de energía.

 

Para que puedas ver por tí mismo el gasto que supone, la OCU tiene una calculadora para conocer el consumo energético de nuestros electrodomésticos cuando están en stand-by. Para que te hagas una idea, una televisión de 6W de potencia, consume 52kWh, suponiendo un coste anual de más de 8 euros y emisiones de más de 34 kilos de C02 a la atmósfera.

 

Mantener la temperatura que necesitas

Aumentar la temperatura de la calefacción o reducir la del aire acondicionado supone incrementar el consumo de luz en casa. Por ello, lo mejor es no salirse de las denominadas temperaturas de confort (con las que nos sentimos bien) dado que sobrepasarlas no nos lleva a sentirnos mejor y solo hacemos que nuestra factura sea aún mayor.

 

En general, se considera que la temperatura de confort en invierno se encuentra entre los 19-21 grados en invierno, y entre 24 y 26 grados en verano. Una buena forma de controlar que mantenemos estas temperaturas en casa es mediante termostatos inteligentes.

 

Ajustar la potencia energética contratada

Las compañías eléctricas permiten elegir entre varias potencias según el consumo que realizas. No consumirá lo mismo un hogar de 3 personas que de 5 o una en la que sus miembros trabajen fuera la mayor parte del día. Por ello, es importante revisar qué potencia se contrató y si es actualmente acorde con lo que se consume.

 

Además, algunas tarifas tienen variaciones en el precio de la electricidad según la hora y el día de consumo. Por tanto, saber cuándo se gasta te permitirá contratar aquella tarifa en el que el coste de la electricidad sea menor en el tramo horario en el que más gastas.

 

Controlar el gasto al cocinar

La cocina es uno de los lugares de la casa donde mayor es el gasto en energía. Para controlar mejor el consumo de electricidad, lo recomendable es evitar usar el horno si la vitrocerámica o el microondas te pueden ser igual de útiles.

 

 Además, a la hora de calentar los alimentos, siempre es mejor hacerlos todos juntos en vez de ir uno a uno y aprovechar el calor residual del  horno o vitro para acabar de cocinar los alimentos.

 

Ventanas, cortinas y materiales de construcción

Si a la hora de comprar la vivienda o de decorarla usamos elementos que permitan mantener el calor o el frío podremos reducir el consumo eléctrico.  No todos los materiales de construcción mantienen de igual forma la temperatura. Adaptarlos al clima que tengamos nos permitirá no depender tanto de la calefacción y refrigeración de la casa.

 

Aparte, a lo largo del día, tener cortinas y amplias ventanas nos permite autorregular la temperatura interior de la casa, ajustándola a nuestras necesidades y sin tener que encender ningún aparato eléctrico.

 

Evitar abrir demasiado el frigorífico y congelador

Otra de nuestras grandes manías es pasar minutos y minutos delante del frigorífico o congelador pensando en qué llevarnos a la boca. Este hecho supone aumentar la temperatura de estos electrodomésticos. Para recuperar la temperatura que tenían, deberán consumir más energía, lo que supondrá un mayor gasto.

 

Para evitarlo, es recomendado pensar antes de abrir la nevera qué quieres comer y abrirla solo el tiempo justo para coger lo necesario y cerrarla. Así evitarás encontrarte sorpresas en tu próxima factura.

 

Lavar la ropa en frío

El 90% del consumo de electricidad que realiza la lavadora se debe a la temperatura a la que se lava la ropa. Elegir programas de lavado a bajas temperaturas puede suponer una opción sencilla de ahorro.

 

Inveert saca el máximo partido a tus ahorros

Ahorrar en energía y reducir la factura te permite utilizar tus ahorros familiares en otras metas, como pueden ser guardar dinero para la jubilación, para un viaje especial o para la educación que deseas darle a tu hijo. En Inveert te lo ponemos fácil gracias a nuestra plataforma de planificación financiera personalizada.

 

Con nuestro asesoramiento, conseguirás obtener el mayor rendimiento posible a tus ahorros. Te recomendaremos las mejores carteras de activos para invertir tu dinero de la forma más segura para tí. Para ello, tenemos muy en cuenta tu perfil de riesgo y, de manera muy especial, el horizonte temporal de tu meta.

 

Además, no solo te asesoramos sino que también gestionamos día a día tus inversiones para que puedas seguir su evolución, pero ahí no acaba todo. Siempre que sea necesario, realizaremos rebalanceos a tu cartera para que nunca perdamos de vista lo más importante para tí: conseguir tu meta en el tiempo previsto.

 

¿A qué esperas para sacar beneficio a tus ahorros?